Menú Cerrar

A partir de ese momento te vas a enfocar solo en tu hija.

"A partir de este momento te vas a enfocar solo en tu hija”, le dijo la Oncóloga Pediatra del Centro Médico Nacional Siglo XXI a Betsabé, madre de Danna -una valiente guerrera diagnosticada con osteo-sarcoma (cáncer de hueso), al entregarle su primera licencia laboral por un periodo de 28 días.

Betsabé se convirtió en la segunda mamá trabaja-dora a la que el Siglo XXI como se le conoce común-mente a este complejo hospitalario ubicado en la colonia Doctores de la Ciudad de México- le otorgó una licencia o permiso laboral para cuidar de su hija (menor de edad) durante el tratamiento oncológico sin temor de perder su trabajo y con goce del 60% de su salario.

Concretar este nuevo derecho laboral en México nos llevó casi tres años de lucha.

En el año 2017, nuestra organización, Cáncer Warriors de México, A.C., identificó decenas de casos de mamás y papás trabajadores que, como consecuencia de cuidar a sus hijos en las quimio-terapias, radiaciones o intervenciones quirúrgicas, y pasar días, semanas y meses dentro de los hospitales, perdían su empleo, al igual que su ingreso y el derecho a la seguridad social.Desde ese año nos dimos a la tarea de comenzar una batalla sin descanso que, tal como lo he comentado en diversos espacios, volveríamos a vivir, con tal de saber que podemos impactar positivamente en los resultados del trata-miento contra el cáncer infantil.

Nuestra iniciativa para reformar tres leyes y lograr que mamás y papás trabajadores con un hijo diagnosticado con cáncer tuvieran un permiso laboral fue presentada un día en extremo significativo: el 15 de febrero “Día Internacional contra el Cáncer Infantil”.

Apenas unas semanas después, el 25 de abril de ese mismo 2018, nuestra iniciativa fue aprobada por unanimidad en el Senado de la República, turnán-dose posteriormente a la Cámara de Diputados, donde un año y un día después fue aprobada, también, de manera unánime.

Luego, el 4 de junio del 2019 llegó el histórico día: las licencias laborales fueron publicadas en el Diario Oficial de la Fede-ración. Esa fecha quedará por siempre grabada en nuestros corazones (y en las fotografías que tomamos en el festejo que hicimos en el Ángel de la Independencia).“Betsa, por favor ven a la oficina, tenemos una buena noticia que darte”, le dijo vía telefónica su jefe laboral a Betsabé. Ella trabaja en una distribuidora comercial y en su trabajo, tanto jefes como compañeros han apoyado moralmente el caso de su hija Danna desde que fue diagnosticada el 20 de octubre de 2017 con cáncer en el fémur izquierdo.

En su trabajo le daban permisos para acudir a las citas, a los tratamientos y, principalmente, para estar presente en la etapa más difícil de esta historia, el 24 de febrero de 2018, cuando le retiraron una parte del hueso de la pierna a Danna para implantarle una prótesis de titanio. Sin embargo, todos fueron permisos sin goce de sueldo.

Betsabé y Danna

“Acaban de autorizar unos permisos para papás en tu situación, ve al IMSS y tramita lo necesario, aquí te vamos a respaldar”, dijeron a Betsa tanto su jefe como la encargada de recursos humanos de la empresa, ambos pre-sentes en aquella reunión.

El 30 de octubre de 2019, Betsa comenzó a hacer uso de su primera licencia para ausentarse de su empleo. Las licencias laborales de Betsa forman parte de las 615 que el IMSS ha entregado al momento y se espera que se entreguen más, pues recordemos que el número de casos de cáncer infantil en México, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud, asciende a 23 mil.

Betsa lleva seis licencias en total, la mayoría de 28 días y podrán extenderse, de acuerdo a la ley, por hasta 365 días, los cuales podrá solicitar sin nece-sidad de ser continuos- en un periodo de tres años.

“Me da tranquilidad poder estar al pendiente de mi hija; que si surge una emergencia puedo actuar en el momento. Una de mis mayores preocupaciones era terminar mi turno en el trabajo y llegar a cuidar a mi hija al hospital y quedarme dormida, pero ya no más”, concluye Betsa, quien además de ser el único sostén econó-mico en su familia, es madre de Zain y Alexa, otros dos adolescentes.

El Día Internacional contra el Cáncer Infantil es un recordatorio para todos sobre la obligación que tenemos de sumarnos a la batalla de cientos de miles de guerreros alrededor del mundo.

Quien tiene un cargo, una plataforma o una embes-tidura tiene doble y hasta triple responsabilidad moral de subirse a este ring de lucha, y no solo con oraciones, compartiendo imágenes o enviando buena vibra, sino con acciones concretas que se traduzcan en esperanza real de vida.

En nuestro caso, vamos por más.