¡Fuerza guerreras! No en los dichos, sino en los hechos

 

Estefanía ya pidió prestado a su familia y a sus amistades. Sin embargo, el cáncer es una enfermedad costosa. Aproximadamente 75,000 pesos si se detecta en etapa I y 200,000 pesos o más si se detecta en etapa IV (la más avanzada), es el costo de atención del cáncer de mama en México.

Y, aunque Estefanía se atiende en un hospital público, la escasez y el desabasto temporal de medicamento son los otros enemigos contra los que ella debe pelear.

“Yo le pido a Dios las fuerzas, tengo la fe y a mis niños -que son mi motor- pero, sin medicina, ¿cómo voy a ganar esta pelea? Soy fuerte, pero a veces me canso”, expresa Estefanía, quien tiene dos meses sin recibir un medicamento oncológico que oscila entre los 25,000 y 28,000 pesos.

Además, el COVID-19 se ha subido al ring en el que esta mujer lucha contra el cáncer, haciendo parecer que, ahora, son dos enfermedades peleando contra una sola guerrera; no es justo.

Ante la posibilidad de que la pandemia cause estragos en el presupuesto público para programas de atención al cáncer de mama, el pasado 27 de abril -en medio de la fase 3 del COVID-19 en el país-, nuestra Fundación Cáncer Warriors de México propuso una iniciativa de ley en la Cámara de Diputados para crear el Consejo Solidario para Mujeres con Cáncer de Mama en México. Afortuna-damente, nuestra iniciativa fue respaldada por los ocho grupos parlamentarios del Congreso y firmada por 110 Diputadas y Diputados Federales.

El objetivo principal de este Consejo Solidario, al que hemos identificado con el #FuerzaGuerreras, será incidir en evitar cualquier tipo de recorte a los programas vinculados al diagnóstico, investigación y tratamiento del cáncer de mama en México, país en donde se diagnostican 65 mujeres al día con esta enfermedad y en donde representa la primera causa de muerte por cáncer en mujeres.

El Consejo Solidario estará conformado por repre-sentantes de ocho distintos sectores: salud, hacendario

 

legislativo, científico, médico, académico, social y, principalmente, tendrá representación de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, con voz y voto en esta instancia. Ellas son las únicas capaces de transmitir su sentir y preocupación frente a la enfermedad y, al mismo tiempo, son las últimas en enterarse cuando sus tratamientos corren un riesgo. El Consejo Solidario sesionará trimestralmente y en sus reuniones serán planteadas cifras, estadísticas, circunstancias y necesidades del cáncer de mama en México, previo a que el Poder Ejecutivo envíe la correspondiente propuesta de gasto público a la Cámara de Diputados para su aprobación, es decir, para prevenir cualquier tipo de recorte en la lucha contra el cáncer de mama.

Tú que has llegado hasta aquí leyendo este artículo, ¿has visto alguna vez un grito? Sí, un grito. Cuando uno observa los ojos de una persona diagnosticada con cáncer, en tratamiento y luchando contra la enfermedad, no solo se ve la fe y la esperanza en sus ojos, se ve un grito que dice: ¡quiero vivir!

Hoy en día no hay un solo ser humano en el mundo que no tenga un conocido, un amigo o un familiar que haya o esté luchando contra el cáncer, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si esa persona combatiente es tu esposa, tu mamá, tu prima, tu amiga o tu hija, puedes estar seguro de que daremos una pelea incansable por ella, porque no está sola. Te tiene a ti y también nos tiene a nosotros. El cáncer es uno, pero nosotros somos muchos.

Esta pelea es por la memoria de las que pelearon como guerreras y ya no están; por las que actualmente están en el ring de lucha y confiamos en que ganarán, y por las que, desafortunadamente, en el futuro, se subirán a pelear.

 

  Esta pelea es por todas.

¡Fuerza guerreras!

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